“Para ofrecer una educación de calidad, sin discriminación de ninguna
naturaleza, implica transitar hacia un enfoque que considere la diversidad de
identidades, necesidades y capacidades de las personas, favoreciendo en pleno
acceso, la conclusión de estudios y los logros de aprendizajes de todos, con
especial atención a quienes se encuentren en situación o riesgo de exclusión”(UNESCO)
Todos sabemos que cada persona o
ser humano es diferente que no hay ningún ser humano que tenga la misma
personalidad, pero mi reflexión es la siguiente ¿Tenemos siempre en cuenta esto? ¿O nos dejamos guiar por las
opiniones, prejuicios e incomodidades ante lo que no conocemos o consideramos
diferente?
Creo que no siempre lo tenemos en
cuenta ni siquiera las personas como yo, que estamos luchando día para acabar
con la diversidad, la exclusión de los
sectores más desfavorecidos y trabajando duro por la igualdad de oportunidades.
Siempre nos traiciona las opiniones de la sociedad que nos rodea y se adelantan
siempre los prejuicios a enfrentarnos a lo desconocido.
Cinco años. Cinco maravillosos
años que estoy trabajando como voluntaria en una asociación para el apoyo de
personas con discapacidad. Pero mucho antes de empezar en este camino era una
persona que convivía en una sociedad donde se margina lo que “no es normal” y
se premia lo “normal” el “ si tu eres
como yo bienvenido pero si no eres como yo espero aléjate lo más posible”, he
sufrido lo que es eso, el apoyar causas o pensar de forma diferente a lo que
era “lo normal”, lamentablemente después de cinco años nuestra sociedad aunque
esté siendo poco a poco más tolerable aún sigue muy apegada al miedo a lo
desconocido.
Recuerdo el primer encuentro que
tuve con mi asociación, cuando me colocaron delante de una veintena de familias
son sus hijos, hermanos o padres que era totalmente diferentes uno de otros.
Diferentes a mí. Reconozco que la primera toma de contacto con personas con
discapacidad surgieron en mí sentimientos como la incomodidad, lástima, temor e
incluso el miedo a lo desconocido. Pienso que todas estas sensaciones vienen de
la ignorancia y el concepto erróneo que posee nuestra sociedad sobre las
personas con discapacidad o también con los inmigrantes, ya que nuestra
sociedad causa en nosotros ese tipo de sentimientos e incluso algunas veces los
medios de comunicaciones, que tiene una fuerte capacidad para modelar nuestra
opinión, ideales y creencias. Nuestra sociedad es la encargada de definir todo
esto como algo fuera de lo normal y que este tipo de colectivo provoca un
aspecto muy negativo en la sociedad.
Personalmente creo que la mejor
cura para esta grave enfermedad que afecta a la sociedad, es enfrentarnos a lo
desconocido, ya que como me paso a mí, me enfrenté a lo desconocido y entendí
muchas cosas y sobre todo aprendí, ya que cuando empezamos a valorar algo que
antes no valoramos empezamos a valorar todo y debemos aprender más a ser
diferentes que a ser iguales. Porque merece la pena.
Según la Declaración Universal de
los Derechos Humanos, todos tenemos los mismos derechos y las mismas
oportunidades para tener una vida plena, digna y con una calidad de vida mínima
como seres humanos que somos. Por eso, cuando seamos docentes uno de nuestros
principales objetivos no es formar a personas que sepan más que la generación
anterior sino que debemos de formar a personas; personas que no tengan miedo a
enfrentarse a lo desconocido sino que se metan en lo desconocido y aprendan de
lo desconocido o diferente. Por eso, considero que la educación en la
diversidad debe de ser un pilar fundamental en el profesorado.
Uno de los principales retos de
la educación consiste en ser capaz de ofrecer a cada alumno toda la ayuda
posible que él necesita, ajustando la intervención educativa a la
individualidad del alumno, por lo que la atención a la diversidad o educación
en la diversidad es promover entre los alumnos determinados valores como la
igualdad de oportunidades, el respeto a las diferencias, la tolerancia y el
rechazo a todo tipo de discriminación.
La diversidad de algunos alumnos
viene a veces marcada por situaciones de desventaja social, cultural o
económica e incluso vienen marcadas por necesidades especiales que para
conseguir los fines educativos algunos alumnos necesitan determinadas ayudas o
ayudas específicas.
La educación en la diversidad
actualmente se centra en la atención a los alumnos con capacidades extremas
como alumnos con discapacidad o alumnos con altas capacidades, aunque se centra
principalmente al primer tipo de alumnos.
Algunas de las medidas que se
toman respecto a la educación en la diversidad son las siguientes:
- · INCLUSIÓN. Se debe preocupar que todos los alumnos alcance similares objetivos, partiendo de la no discriminación y de no separar a los alumnos que necesiten ayudas específicas de los alumnos que no, ofreciéndoles las mejores condiciones y oportunidades apropiadas para su edad.
- · NORMALIDAD: Han de incorporarse al desarrollo normal y ordinario de las actividades y de la vida académica.
- · DIVERSIDAD: Se garantiza el desarrollo de todos los alumnos a la vez que se da una atención personalizada en función de las necesidades de cada alumno o alumna.
- · EXPECTATIVAS POSITIVAS: Habrá que ver los resultados por grados de consecución de los objetivos y los resultados de los alumnos a los que se les aplica.
- · CONTEXTUALIZACIÓN: Deben adaptarse al contexto social, familiar, cultural, étnico o lingüístico de cada alumno.
- · FLEXIBILIDAD: Deben de ser flexibles para que los alumnos puedan acceder a los distintos momentos según sus necesidades
Muchas de
estas medidas se están aplicando en los diferentes centros de educación
primaria de España pero en muchos sitios todavía no disponen de una
organización que las regule de la mejor forma posible. Se espera que en los
siguientes años exista una organización capaz de establecer más medidas y
objetivos para poder promover una verdadera educación de calidad.
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